
Sabes reconocer cuando tu alma decide caminar sola, que tu cuerpo no pueda controlar sus movimientos, simplemente sientes como se aleja de ti cada vez más, pero no, no estás muriendo. Mi alma esta flotando, en este momento siento como se eleva y un fino hilo la une a mi corazón y no logro entender como poder tener un poco más de control sobre ella, simplemente se eleva y toca el cielo con su delicada luz. Es como entrar en un sueño perfecto pero eterno, no siento más nada, no pienso en más nada que el cielo en este momento, que las estrellas buscan conversar conmigo, con mi alma que las mira fijamente admirando todo aquello, todo aquello que simplemente sigue elevandose. Nunca es suficientemente alto, el cielo es tan inmenso y a pesar de esos siento como le abrazo y le digo todo lo que es para mi, que quizás sea una alma con una luz que se extinga en algún punto de este sueño. No tengo problema en empezar a viajar ahora mismo y quizás, cielo, no esté en el mismo lugar que antes, pero siempre estaré viajando hacia ti.