Probablemente el "amor" es uno de los sentimientos mas completos y mas complicados de entender no solo por un niño de 12 años sino también por la mayoría de los seres humanos para no decir "todos" los seres humanos.
Aaron, un niño curioso veía siempre a distancia como las personas se amaban, oía todo lo que hablaban sobre amor y él no era capaz de entender del todo...
¿Mamá, qué es el amor? - Le pregunto un día mientras tomaba el desayuno como de costumbre en la mesa.
Su madre sorprendida sentía que ya su hijo se interesaba por dichos sentimientos y que era normal que le preguntase, así que decidió sonreírle para luego responderle con dulzura - El amor es el sentimiento más poderoso que existe sobre la faz de la tierra, pequeño. Todos sentimos amor y de maneras distintas, como el amor que le tengo a tu padre y el amor que tengo por ti y tu hermana menor. Se expresan de maneras distintas pero al final es igual de inmenso.
Aaron igual le miró intentando entender del todo aquello que decía su madre - Mamá...
- Si, Aaron?
- ¿Mamá, todas las personas pueden amar?
- Pues creo que si, hijo.
- ¿Yo te amo? - Dijo mientras que posaba los codos sobre la mesa sonriéndole interesado por escuchar lo que le respondería.
- ¿Sientes felicidad cuando estas conmigo, cómodo o me aprecias muchisimo porque soy tu madre? -Le pregunta ella mientras que se dedica a secar unos platos que quedaron en la cocina.
- Si, soy feliz cuando me haces comida, cuando me cuidas y cuando me abrazas, mami. - Dice sonriendo.
- Bueno, entonces me amas.
-Pero...no te amo cuando me dices que me bañe o que ordene mi habitación. - Dijo mientras que se cruzaba de brazos haciendo un leve puchero mirandola con una expresion descontenta.
- Bueno Aaron, allí está...uno ama igual aunque nos sintamos a veces tristes y aunque las personas que nos aman nos digan cosas que no nos gusta escuchar, pues el amor trata de la honestidad y el bien a nuestro ser amado.
Para Aaron eso del amor era una cosa muy confusa ya que la gente era aun más complicada que el mismo sentimiento, decían que amaban a sus seres queridos pero todo aquello estaba lleno de mentiras, de dolor y sufrimiento; según a lo que escuchaba de su amiga Amanda en el colegio, sus padres se estaban separando y ella lloraba diario porque a pesar de que le decían que la amaban pasaban mas tiempo peleando que con ella.
O como a su amigo Carlos que nunca le hacia caso a su madre porque ella era descuidada y no le gustaba ni cocinar, por eso él ni estudiaba. A la vez todos decían sentir amor y cuando todo se contentaban veían todo de color rosa, sonreían, abrazaban y besaban como si allí no hubiese pasado nada.
Tenia un gran amigo llamado Julio que era carpintero, un vecino. El tenia 20 años y siempre se deslumbraba cuando veía pasar a una hermosa chica de nombre Eugenia, ella coqueta lo miraba y le guiñaba el ojo pero jamas habían entablado una conversación sin que al pobre Julio se le trabara la lengua.
- Oh Aaron ya no se que hacer para que Eugenia me vea de manera seria y no como un idiota. - Le dijo Julio a Aaron en el descanso en su carpintería.
- Pues yo soy el menos indicado, tengo 12 y no he terminado mi investigación. - Le contestó Aaron mientras que hacia unas notas en su cuaderno.
- ¿Investigación? - Preguntó el chico extrañado para luego dejar salir una carcajada.
Aaron volteo a verlo, alzando una seja.- Riete si quieres, cuando tenga la respuesta y la formula te vere tocando la puerta de mi casa, y sabes qué? le dire a mi madre que te diga que no estoy.
- Solo tienes 12, cómo piensas hacer la formula del amor o descubrir a la totalidad que es? - Le decía mientras que acomodaba un gran trozo de madera sobre la mesa.
- Mi padre me ha enseñado que el que quiere puede. - Aaron guardo sus libros en el bolso y se dispuso a salir por la puerta principal con su cara en alto.
- Suerte con eso.- Julio solo reía mientras continuaba con su trabajo.
Aaron llego a su casa y se encerro en su habitación dispuesto a seguir con su investigación, pasaba días sentado en el parque del centro, leía algunos libros que encontraba en la biblioteca sobre el amor pero no del todo ya que la bibliotecaria solía no dejar que se llevara algunos porque según ella "era muy niño para leer esas cosas" aún no entendía por qué decía eso. De restos sus días estaban llenos de entrevistas a sus compañeros del colegio, seguia con las preguntas a sus padres y estudiaba la situación de su amigo Julio y su amada Eugenia. Muchos niños lo veían raro ya que parecía ser extraño, no dedicaba mucho a jugar como un niño normal, leía de más y parecía estar obsesionado con lo que era el amor.
Un día decidió poner a prueba sus investigaciones, así que se acerco a Julio y le dijo que según sus experimentos y bocetos todo ser humano respondia o debería responder a dicho sentimiento ya que es parte de la naturaleza, solo sería cosa de "activarlo" en Eugenia para que pudiese empezar su viaje romantico.
- Pues si el amor es honestidad, creo que debes decirle lo que sientes y procurar activar su amor con unas flores o chocolates.- Dijo emocionado mientras que sacaba una serie de cosas de su bolso.
- ¡No puedo decirle nada si a penas la veo me quedo mudo! - Julio se apeno de más notandosele en sus mejillas.
- ¡Bah! Eso es solo la adrenalina que te genera el no saber qué te puede responder ella pero se nota que le gustas, solo llévale estas flores y chocolates, dile lo que sientes por ella, yo te acompaño pero me escondo.
Julio trago hondo tomando las flores y los chocolates, seguido de salir de la carpintería junto con Aaron.
El niño emocionado llevo su cámara de video para tener su proximo experimento en fisico. Mientras que el pobre Julio intentaba disimular su ansiedad y miedo.
Al llegar ambos se quedaron perplejos, Eugenia se encontraba en brazos de otro hombre. Ella al parecer solo le agradecia expresivamente el nuevo auto que aquel caballero había dejado en frente de su casa con un gran lazo rojo en la capota.
Julio destrozado dejo caer las flores, se dio media vuelta y se dirigió a su trabajo melancólico, al tiempo de que Aaron lo seguia sin poder encontrar consolarlo, pero él también se sentía desilusionado, al final parecía que el dolor lograba ser lo que mas resaltaba del amor sin importar cuanto se investigara y estudiara.
Aaron solo al anochecer volvió a su hogar muy deprimido, su madre lo recibió y lo abrazo con fuerza. - Eres aun muy joven y no entiendes muchas cosas, solo debes saber que el amor es eterno y aunque falles siempre se encuentra. Julio estará bien, de seguro hay una joven hermosa y dulce esperándolo.
Todos tenemos nuestra manera de amar, a muchos les cuesta hacerlo por miedo o por malas experiencias pero el amor al final siempre te encuentra venga en el alma que venga, de manera inesperada o de manera cosechada. El que ama nunca hace daño, pero no podemos controlar ser humanos y cometer errores pero en saber reconocerlos y superarlos por la persona que es tan especial para nosotros está el verdadero amor. Sé que Julio estará bien y sabes por qué?
- ¿Por qué? - Dice Aaron mirandola con los ojos llenos de lagrimas.
- Porque tiene personas que lo aman...y el amor es....? -Le dice su madre mientras limpia las lagrimas de los ojos de su pequeño.
- El sentimiento mas grande del mundo...- Sonríe y vuelve a abrazar con fuerza a su mama, acurrucándose entre sus brazos.
FIN.

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