jueves, 7 de junio de 2012

Ni las tormentas




Entre una enorme tormenta empieza esta historia, el mar formaba parte de la escenografía principal mientras que el viento azotaba con fuerza las olas que se movían de un lado al otro al tiempo que el cielo oscuro gritaba sin parar. Las luces iluminaban cada detalle de las aguas y entre aquella tempestad un bote luchaba por mantenerse a flote.

Un hombre completamente empapado por las aguas vestía un traje de pantalón negro y camisa blanca toda húmeda mientras que su acompañante en el frente una mujer de cabellos castaños se intentaba aferrar al bote con todas sus fuerzas. El hombre sujetaba los remos decidido ya que su vida dependía de ello. 

La mujer se dedico a ver a aquel hombre con lagrimas de desesperación en sus mejillas seguido de arrastrarse por el pequeño bote hasta llegar al pecho de él, aferrando a su cuerpo con todas sus fuerzas. 

No obstante una enorme y feroz ola abrió sus fauces, tragándose sin compasión a aquellos seres…

A la mañana siguiente a la orilla del mar todo resulta calmado y fresco, la brisa a penas tocaba la tierra con un ligero roce, como una caricia. 

A lo lejos se ve como un hombre descalzo caminaba casi contando sus huellas, mantenía ambas manos ocultas en los bolsillos de su pantalón de lana, sus ojos fijos en el suelo luego se alzaban para darle un vistazo al cielo casi buscando una respuesta.

¿Qué es esto? -Preguntó al aire mientras que se agachaba, tomando con su mano diestra una rosa casi perfecta que se encontraba justo a la orilla.- Que raro que una flor como esta esté en un lugar así. -Susurro mientras que volteaba su mirada al mar mientras sostenía la delicada rosa entre sus dedos.-

¡Oye! -Dijo una voz masculina que se encontraba detrás de él.- Esa rosa es mía. 

El volteo al instante y se encontró con un hombre alto muy bien vestido. Sus ojos se veían brillantes mas su mirada parecía ser iluminada por aquella pequeña rosa. 

¿Puedes darmela? -Le pregunto aun sin quitar los ojos de la rosa, estirando levemente su diestra hacia ella.-

El hombre que había encontrado la rosa miró a su alrededor y vio que no había nadie más, solo eran ellos dos, quizás la rosa si era de él, pero había algo que deseaba conservarla. 

¿Qué pasa si no te la doy? -Pregunto con un tono algo desafiante, pero luego al mirar la expresión de aquel, decidió bajar nuevamente la guardia.- 

El hombre bien vestido le volteo a ver a los ojos y susurro casi en un ruego…

Por favor…


El decidió dársela y aquel extraño hombre la tomo con tanta delicadeza que parecía que se iba a quebrar en cualquier momento. 


Gracias…-Susurro mientras que sin mirarlo le paso por un lado, caminando unos 4 metros lejos de él.-

Un momento más tarde aquel extraño hombre rozó la flor contra su mejilla como si se limpiara una pequeña lágrima, acto seguido de volver a ponerla sobre la tierra. A penas las olas que acariciaban las orillas tocaron el tallo tomándola y arrastrándola hacia el mar. Todo aquello era un espectáculo bastante raro para quien lo observaba. 

De repente una figura empezó a surgir entre las aguas, empezó por su cabeza hasta llegar a su cintura, parecía el cuerpo de una mujer.

El hombre observaba expectante mientras que el joven que había encontrado la rosa sentía que empezaba a entrar en crisis de pánico. Aquella figura empezó a dibujar el cabello en el aire castaño y largo, mientras que un vestido blanco que caía por sus caderas hasta el suelo. 

La misteriosa figura extendió los brazos hacia el hombre que la esperaba y a penas a dar un ligero movimiento de su rostro se observo aquella rosa guindando de su cabellera risada. 

Ambos se tomaron de las manos y luego siguieron caminando después de darse un corto beso en los labios, desapareciendo en el horizonte. 



PD: El amor puede ser capaz de superar cualquier tormenta si es verdadero. 

Es normal tener problemas con nuestras personas amadas, podemos llegar a estar en situaciones críticas pero el verdadero sentimiento es la base para acabar con cualquier obstáculo que se ponga en el camino. 

1 comentario:

  1. Lo genial de una relacion (llamese amistad o noviazgo) en la que el cariño y respeto sea verdadero, es que no importa la situación, todo termina solucionándose. Es lo que interpreto con la historia, pues.

    Lo genial es que a pesar de lo que interpreto, la historia no se vuelve literal, sino que es muy sutil en cuanto a eso... Entonces logra el cometido, que es hacer que uno se imagine todo.

    Esta vez no solo destaco la historia, que me gustó mucho (como siempre): el dibujo está GENIAl <3

    Espero que no dejes de escribir historias porque cada vez se ponen mejores. No descartaría que con el tiempo ganes muchísimos seguidores... Aquí tienes uno al menos :)

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