domingo, 4 de noviembre de 2012

Esto si es vida




Un caballero guapo de traje, un poeta, que sabía como decir las palabras correctas en el momento correcto...no era caballero de realeza, sino uno de esos que llevan reloj de bolsillo, y no son adinerados sino que viven del aire y de la inspiración. No es un noble, es un hombre normal y perfecto para todas aquellas que lo miraban, es un hombre enamorado de la vida pero amaba de la manera mas pura ya que no era capaz de percibir figuras ni colores alrededor suyo ni de nadie...

Este personaje "perfecto" es ciego, sus ojos grises no veían mas allá que borrosas manchas sin sentido, a penas la luz blanca era reconocible. Igual miraba su reloj de bolsillo sintiendo su vibrante tik tak que tanto lo identificaba. Muchas veces solo se paraba en la plaza de su pueblo y recitaba poemas que el escribía mentalmente. Describía lo hermoso que era el mundo y todo lo que lo componía, como si él lo pudiese ver.

"Hermosa, hermosa rosa...delicada, fragil que reposas en mi palma, siento como respiran tus pétalos, siento como tus pequeñas puas descansan en mi piel con temor a herirme...no temas rosa, rosa hermosa... que aunque sea doloroso tenerte, amo que tu aroma me acaricie...y aunque pase el tiempo y quizás te sientas marchita yo te vere siempre viva"

Todas las mujeres se sentaban a su alrededor a escuchar las palabras de aquel hombre, de nombre Baruch, él sonreía aunque no las viera y dirigía su mirada a ellas...las mujeres ante tales ojos profundos caían rendidas. Baruch caminaba siempre con libros en la mano, especiales para ciegos y cada vez que lo saludaban contestaba tal cual caballero, imaginaba por el tipo de voz a la persona y dibujaba en su mente todo aquello que físicamente no era capaz de ver. Muchas veces con lienzos ilustraba su extraña manera de expresarse, su pasión era ser artista poético al igual que con las pinturas.

Baruch jamás perdía la sonrisa y miraba siempre atento y decidido a cualquier situación...para él ya el respirar era arte, vida, alegría... cada sonido y textura era mágia para él.

"Mi mala visión no me limitara nunca" -Decía el hombre sonriendo.- Lo único que sería capaz de limitarme es la falta de imaginación y gracias a la esencia divina que me dio suficiente, me siento capaz de desarrollar más, el mundo es muy grande y amo ser tan pequeño ante el infinito. - Dijo mientras levantaba las manos hacia el cielo, respirando hondo para luego caer acostado sobre el pasto floreado exhalando.-

Esto si es vida...


PD: Las limitaciones siempre están en nuestra mente. Hay muchas personas que ven perfectamente pero son ciegas ante la belleza del mundo...aprender a percibir con todo nuestro cuerpo es un arte divina.

viernes, 12 de octubre de 2012

Se dice del amor...

 El amor incondicional se cree un mito, se dice que no hay alma tan mas pura de querer por encima de fronteras o distancias que no son fisicas, solo mentales…
El amor incondicional... se dice, es magico, fuerte al punto de ser doloroso; tambien es pasivo, delicado, apasionado…



Se dice sin pensar que un enamorado ama sin necesidad de decirlo pero que mira con una intensidad incapaz de imaginarse como si se observara un abismo en el que solo se deposita fe, promesas y pensamientos con la esperanza de que en algun momento pueda ser tan amado como él mismo ama sin pedirlo…

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El idolo del arte.

¿Por qué mis versos se hallan tan desprovistos de formas nuevas, tan rebeldes a toda variación o vivo cambio? ¿Por qué con la época no me siento inclinado a métodos recientemente descubiertos y a extraños atavíos? ¿Por qué escribo siempre de una sola cosa, en todo instante igual, y envuelvo mis invenciones en una vestidura conocida, bien que cada palabra casi pregona mi nombre, revela su nacimiento e indica su procedencia? ¡Oh, sabedlo, dulce amor, es que escribo siempre de vuestra persona y que vos y el amor sois mi eterno tema; así, todo mi talento consiste en revestir lo nuevo con palabras viejas y volver a emplear lo que ya he empleado. Pues lo mismo que el sol es todas los días nuevo y viejo, así mi amor repite siempre lo que ya estaba dicho.

William Shakespeare.

viernes, 21 de septiembre de 2012

El humano incorregible



Sin dudar parecía eterna aquella compañía entre las sombras de los árboles, veía el amanecer y el atardecer una y otra vez pero jamás me di cuenta de que eso eran...la importancia se volvió obsoleta. Podía imaginar todas las cosas que quisiera, a la final todo siempre estará allí...

El bosque, el amanecer y el atardecer...

¿Preocuparme por admirarlos? para nada, en algún momento seguro lo haré pero...¿Para qué ahora?

Solo me preocupaba por seguir flotando en las nubes. Me molestaba que mis manos desnudas rozaran el musgo que se encontraba debajo de ellas al apoyarlas en el suelo, solo miraba con desdén aquellas manchas marrones que hacían ver mis dedos tan poco higiénicos.

¿Agua? Ash...¿Para qué? solo me mojaba, me daba frío...no lo soportaba. Pero aun seguía alli, constantemente imaginando el mundo donde siempre todo era como yo lo deseaba. La tierra que no ensuciaba, el agua que no mojaba y el cielo que no soplaba.

Egoista...

Escuche entre los arboles, una voz susurraba y el eco acentuaba.

Egoista...

Mi fiel amiga la imaginación empezaba a jugar conmigo tanto como a mi me divertía jugar con ella.

¡Egoista!

En ese momento el cielo, la tierra, el agua, el amanecer y el atardecer me dejaron sola. Ya no había nada que poder decir me hacían infeliz...solo quedo mi verdadero dolor y el pequeño orgullo que jalaba mis hombros hacia abajo.

La nada quedo por ser tan fría, ya no mas de aquello que acostumbre a observar, de todo aquello que pude apreciar y no descubrí hasta que me lo arrebataron, ¡NO! hasta que me lo arrebate yo misma de mi alrededor, por no aceptar que el verdadero problema era yo y culpaba a los demás por que no sabía como hacer para que mis verdaderos sueños se hicieran realidad.

Odio la nada...¿Por qué no hay nada?

Que fastidio....

viernes, 6 de julio de 2012

El sentimiento y el Pensamiento.

Autora: Rocío Ordoñez
Edad: 20
País de origen: Venezuela.


Bailando se encuentran dos almas al rededor de un rayo de luz que atraviesa la inmensidad del cielo, enamoradas se miran fijamente mientras que una sonrisa adorna sus rostros...

Las estrellas observan expectantes mientras que aquellas almas resplandecen. Más vivas que nunca transforman una simple danza en una obra de arte que cautiva los corazones de quienes los admiran...

El pensamiento y el sentimiento son uno solo...

Vuelta y vuelta sin parar consiguen la paz entre ambos creando un cuadro perfecto...


SpaceW-R


PD: Gracias a todos los que toman el tiempo de leer estas historias que solo buscan la manera de ver la vida y sus situaciones comunes en una obra de arte...

Espero que les guste...

Sus comentarios son bien recibidos, espero me den la oportunidad de leerlos también a ustedes. :)

sábado, 30 de junio de 2012

Infinito.


Aunque en otros tiempos cuenta una leyenda... lo abrieron, hoy escribo lo que denomino una bitácora de viaje sin regreso, que aunque no tenga uso aparente quizás  algún día sirva para el o la valiente que se aventure...

Hay un baúl que contiene la fuente eterna de la vida, para abrirlo necesitas dos llaves que se encuentran en extremos separados del universo... aunque parezca raro ayer soñé con el camino y como cualquier otra señal que manda corazón contarlo ¡me ganaría un viaje seguro! pero directo al manicomio.

En el ocaso de mi vida, he descubierto que la llave, era su corazón que se lleva cada vez que se va y deja un baúl con la esperanza de engranar en el cerrojo lo que seria mas que una vida eterna, una vida a su lado.

Miles de veces intenté comprender aquel secreto que tan bien guardaba entre las puertas de aquel pecho encendido. Murmuraba al despertar al igual que lo hacía al reposar...ligeramente cuidaba de aquellos sentimientos pulcros pero que a la vez desde el punto de vista del público expectante era una acción absolutamente incorrecta.

En el momento mas inesperado logré darme cuenta que el '¿Por qué?' no valía nada, me inspire al respirar profundo, luche por no caer a la orilla al sujetarme con fuerza de un puente que no sabía quizás a que peligros me podía llevar.

Resultaba que caminaba sobre el peligro mas emocionante, una simple maniobra me pudo haber sacado de allí fácilmente...pero escaparía de aquella emoción, no solo de vivir una nueva aventura hacia aquello que era desconocido, sino también a aquello que conocía muy bien. Sinceramente no se a cual de las dos les temía mas...

Al ver que aquellas simples respuestas se encontraban en caminos contrarios decidí caminar hacia adelante dejando que aquellos dos senderos desaparecieran a mis costados, las respuestas y soluciones mas seguras ahora habían quedado atrás de mi, y en frente solo pude admirar la nada y el todo en un solo lugar.

¿Y el cofre?

Simple...el cofre soy yo mismo.

¿Y las llaves?

Ellas tienen sus caminos, ya saben donde están y para que sirven...yo he decidido hacer mi propio camino, quizás ellas se animen a seguirlo.

¿Y si no lo hacen?

Deben haber mas de dos llaves en este universo que es tan infinito como lo son mis pensamientos.



PD: Siempre hay más de dos opciones...

lunes, 11 de junio de 2012

Hacer hablar a las heridas



Si vemos las cosas desde un punto de vista más abstracto y quizás más dinámico, nos daríamos cuenta de que muchas veces somos incomprendido hasta por nosotros mismos, ya sea por cualquier actuación o reacción. La aptitud puede ser relativa.
Realmente nos sentimos listos para enfrentar a lo que en un momento nos hirió tanto y ser capaces de decirle: “Estoy dispuesto a superarte y en vez de verte como algo que nunca pudo ser, quiero verte como algo que fue lo suficiente.”
Es mucho más que un quizás me sienta mejor, es sentir que somos capaces de saber curarnos a nosotros mismos sin necesitar que otra cosa o persona sirva de gasa. 

Hace mucho tiempo atrás vivía un niño llamado Felipe, él nació en un pueblo rodeado de guerras, pero no guerras entre reinos, sino guerras entre simples vecinos y hasta entre sus propios padres. A raíz de ello Felipe quedó mudo hasta sus 14 años, si, él quedo mudo de miedo. No podía hablar aunque lo intentara, su voz simplemente se había ido, no supo cómo recuperarla pero escuchaba diariamente tantos gritos afuera y dentro de su casa que su mudez lo tranquilizaba. 

Todo en el pueblo era un desastre, todos se odiaban entre sí, no podía creer que eso fuese normal…Felipe menos deseaba hablar aunque sus padres lo quisieran obligar. A la vez el niño tenía miedo de que si hablaba, su voz se convertiría en un grito más entre la multitud, eso lo aterraba y sentía que se decepcionaría de él mismo. 

No encontraba otro lugar donde estuviese en paz  que no fuera en el borde de un acantilado que se encontraba a las afueras del pueblo, que normalmente se encontraba completamente desolado, le encantaba relajarse entre el sonido de la brisa y el silencio de la soledad. 
Un día como otros todos en el pueblo se reprochaban e insultaban, los hombres se golpeaban e insultaban hasta llegar a estados graves.

 Felipe decidió  correr hacia su acantilado y con lagrimas en los ojos abrió los labios, sintiendo como un enorme poder retumbaba contra su garganta hasta revelarse gritando con todas sus fuerzas:

“¡Ya no lo soporto más! Por favor…estoy harto de las peleas, de que todo sea una discusión y que cada vez despreciemos más a nuestro prójimo. ¿Cómo puedo amar a mi familia o amar a mi propia vida si solo escucho gritos sin razón ni sentido? Quisiera que todos por un momento se quedaran mudos al igual que yo, quizás de esa manera todos pudiesen ponerse en mi lugar y comprender que existe algo más que la rabia y el rencor. Resolver nos permite avanzar.”

Felipe simplemente cayó sobres sus rodillas en llanto mientras que aquel acantilado se  tragaba todos sus lamentos y heridas. 

PD: Es importante curar las heridas ya que estas se pueden convertir en cicatrices. Cuando no resolvemos los sentimientos, estos reposan en el tiempo y en los momentos de desesperación todo el dolor que fue reprimido se multiplica y lastima con más fuerza. 
Así que respira, déjalo ir y disfruta del camino. 

jueves, 7 de junio de 2012

Ni las tormentas




Entre una enorme tormenta empieza esta historia, el mar formaba parte de la escenografía principal mientras que el viento azotaba con fuerza las olas que se movían de un lado al otro al tiempo que el cielo oscuro gritaba sin parar. Las luces iluminaban cada detalle de las aguas y entre aquella tempestad un bote luchaba por mantenerse a flote.

Un hombre completamente empapado por las aguas vestía un traje de pantalón negro y camisa blanca toda húmeda mientras que su acompañante en el frente una mujer de cabellos castaños se intentaba aferrar al bote con todas sus fuerzas. El hombre sujetaba los remos decidido ya que su vida dependía de ello. 

La mujer se dedico a ver a aquel hombre con lagrimas de desesperación en sus mejillas seguido de arrastrarse por el pequeño bote hasta llegar al pecho de él, aferrando a su cuerpo con todas sus fuerzas. 

No obstante una enorme y feroz ola abrió sus fauces, tragándose sin compasión a aquellos seres…

A la mañana siguiente a la orilla del mar todo resulta calmado y fresco, la brisa a penas tocaba la tierra con un ligero roce, como una caricia. 

A lo lejos se ve como un hombre descalzo caminaba casi contando sus huellas, mantenía ambas manos ocultas en los bolsillos de su pantalón de lana, sus ojos fijos en el suelo luego se alzaban para darle un vistazo al cielo casi buscando una respuesta.

¿Qué es esto? -Preguntó al aire mientras que se agachaba, tomando con su mano diestra una rosa casi perfecta que se encontraba justo a la orilla.- Que raro que una flor como esta esté en un lugar así. -Susurro mientras que volteaba su mirada al mar mientras sostenía la delicada rosa entre sus dedos.-

¡Oye! -Dijo una voz masculina que se encontraba detrás de él.- Esa rosa es mía. 

El volteo al instante y se encontró con un hombre alto muy bien vestido. Sus ojos se veían brillantes mas su mirada parecía ser iluminada por aquella pequeña rosa. 

¿Puedes darmela? -Le pregunto aun sin quitar los ojos de la rosa, estirando levemente su diestra hacia ella.-

El hombre que había encontrado la rosa miró a su alrededor y vio que no había nadie más, solo eran ellos dos, quizás la rosa si era de él, pero había algo que deseaba conservarla. 

¿Qué pasa si no te la doy? -Pregunto con un tono algo desafiante, pero luego al mirar la expresión de aquel, decidió bajar nuevamente la guardia.- 

El hombre bien vestido le volteo a ver a los ojos y susurro casi en un ruego…

Por favor…


El decidió dársela y aquel extraño hombre la tomo con tanta delicadeza que parecía que se iba a quebrar en cualquier momento. 


Gracias…-Susurro mientras que sin mirarlo le paso por un lado, caminando unos 4 metros lejos de él.-

Un momento más tarde aquel extraño hombre rozó la flor contra su mejilla como si se limpiara una pequeña lágrima, acto seguido de volver a ponerla sobre la tierra. A penas las olas que acariciaban las orillas tocaron el tallo tomándola y arrastrándola hacia el mar. Todo aquello era un espectáculo bastante raro para quien lo observaba. 

De repente una figura empezó a surgir entre las aguas, empezó por su cabeza hasta llegar a su cintura, parecía el cuerpo de una mujer.

El hombre observaba expectante mientras que el joven que había encontrado la rosa sentía que empezaba a entrar en crisis de pánico. Aquella figura empezó a dibujar el cabello en el aire castaño y largo, mientras que un vestido blanco que caía por sus caderas hasta el suelo. 

La misteriosa figura extendió los brazos hacia el hombre que la esperaba y a penas a dar un ligero movimiento de su rostro se observo aquella rosa guindando de su cabellera risada. 

Ambos se tomaron de las manos y luego siguieron caminando después de darse un corto beso en los labios, desapareciendo en el horizonte. 



PD: El amor puede ser capaz de superar cualquier tormenta si es verdadero. 

Es normal tener problemas con nuestras personas amadas, podemos llegar a estar en situaciones críticas pero el verdadero sentimiento es la base para acabar con cualquier obstáculo que se ponga en el camino. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Constancia


Autora: El siguiente escrito fue inspirado por esta canción, simplemente cerré los ojos y deje fluir la imaginación. Están invitados a reproducirlo mientras leen. 

También fue inspirado en un buen amigo y espero que le guste. El me dio a escuchar esa canción tan genial y ambos nos sentimos de alguna manera identificados por eso. Sigur Rós se podría decir que nos unió mucho más. 







Se abren dos enormes ventanas de par en par, no se logra comprender lo que sucede a su alrededor pero todo es inigualablemente hermoso, increíble y adictivo. Finalmente algo adorna el silencio al escuchar como un grupo de aves despega como si se hubiesen puesto de acuerdo. Todo se trataba del lugar, nada mas que el lugar. Se veía infinito, el cielo se disputaba entre los tonos de amarillo y jazmín  Al mirar hacia arriba se podía admirar como las copas de los arboles rozaban las nubes, simulando a miles de manos que desde la tierra se estiraban intentando tocar el cielo con las yemas de sus dedos, las cuales se dividían en ramas de vida eterna. Perfecto...

Todo funcionaba al mismo tiempo, el aire rozaba cada centímetro del cuerpo del suelo, casi se le podía escuchar respirar, tan tierno y pasivo. Inhalaba...Exhalaba...

El musgo adornaba parte de las rocas que se encontraban dispersas, algunas eran mas imponentes pero no por eso mas hermosas, mientras que el suave tintineo de gotas diminutas caían constantes alimentando el césped.

Las ventanas se mantenían abiertas, estudiando cada movimiento ya sin buscarle sentido, solo sintiendo, clavado en la tierra igual que los arboles, un enorme ciervo de astas que simulaban a una corona y su cuerpo rígido  cubierto con su pelaje pardo. El corazón le latía agitado, llegaba a aquel punto de sentir como todo su cuerpo palpitaba y como su sangre corría cálida por sus venas.

El cantar de pequeños canarios llamo su atención, mientras ellos adornaban la escena con aquella melodía; todo en pocos segundos se volvió más irreal cuando el aire se transformo en una brisa mas fuerte provocando que las ventanas retumbaran, forzándolas casi a cerrarse de golpe. Pequeñas hojas arrancadas por la brisa, la tierra al igual que las gotas cruzaban los bastidores, mientras que el viento soplaba con fuerza sin parar. No quería acabar con todo aquel lugar perfecto, simplemente ya no quería dejar de observarlo. Simplemente todo era tan calmado y había tanto que ver, apreciar y admirar que no podía permitir que aquello llegara a su fin.

¿Qué, soy yo la que ve a través de esas ventanas de madera?

La brisa aumentaba mientras que las ventanas se batían contra ella. De repente un par de manos se posaron en cada ventana, manteniendolas abiertas mientras que estas luchaban sin parar.

No quiero dejar de observar....

Las manos se empezaron a multiplicar y la brisa se convirtió en un simple suspiro entre aquellas ventanas, las manos y el cielo.


PD: El seguir metas es una prueba de constancia, estar seguro de lo que quieres solo es un boceto de la vida y definitivamente estar seguro de lo que será es completamente un misterio.



miércoles, 16 de mayo de 2012

Federico



Hace mucho tiempo en un pueblo lejano nació un pequeño bebé al que llamaron Federico, con el paso del tiempo su personalidad se fue desarrollando cada vez mas, era un niño dulce que prefería demostrar sus capacidades sin casi pronunciar palabras. Siempre estaba solo mientras que todos sus compañeros jugaban, eso no lo hacía infeliz pero procuraba guardar su distancia de los demás. 

El tiempo siguió transcurriendo y Federico  empezaba a querer socializar un poco más, pero sus compañeros no estaban muy de acuerdo con él ya que les parecía un niño raro, aún así él hacia todo su esfuerzo e intentaba integrarse en los juegos que hacían después de clases en un valle cercano donde una inmensa catarata alimentaba un lecho fluvial de aguas transparentes y frescas; era casi un punto de encuentro mágico. Todos compartían pero siempre llegaba un momento en el que Federico se quedaba solo. 

Un día de nuevo todos reunidos en el valle el niño decidió apartarse y sentarse al pié de un árbol a hacer algunos dibujos, ahora su inspiración era un pequeño conejo que se encontraba a unos dos metros de distancia de él, era completamente blanco y con ojos tan celestes como el agua del cauce. 

-- ¡Hola! -Era una voz tenue, demasiado tierna para los oídos de aquel pequeño.-

Federico se sorprendió sin poder evitar dar un pequeño salto. 

-- ¿Eh? ...Hola -Dijo algo tembloroso, observando luego a la pequeña persona de donde provenía la voz.-

El se quedó quieto como si hubiese encontrado a su nueva musa, su rostro se veia suave mientras que parte de su cabello le cubría la frente con un flequillo, bajando luego hasta sus hombros en pequeños rizos. Sus ojos eran igual de castaños y el leve tono de rosa en sus labios la hacía lucir mucho mas angelical de lo que se le permitía ser a alguien. 

--¿Qué haces? -Le pregunto curiosa intentando ver su libreta, dando un paso hacia el niño.-

--¡Oh!...Nada, no es nada de verdad. -Abrazó su libreta un tanto nervioso, mientras que un tono carmesí se apoderaba de sus mejillas.- No te gustaría...

¿Cómo lo sabes? Yo estoy segura de que si...-Dijo mientras que tomaba asiento en el suelo, acomodando su vestido verde sobre el césped. Le sonreía de manera tierna a la vez que estiraba levemente su diestra hacia él con los dedos extendidos.- 

-Federico observo la pequeña y delicada mano de la niña para después dirigir la vista a su libreta, dandosela al final para mostrarle su dibujo aun avergonzado.- 

--¡Aaah! Pero si es un conejo, ¿Cómo haces para poder dibujar así? -Miraba encantada el dibujo.- 

--Pues...no lo sé solo intento hacerlo como lo veo. -Reía nervioso mientras que pasaba su mano diestra por detrás de su nuca, desviando la mirada.- 

La niña extasiada le pidió que le regalara el dibujo y él sin problemas arranco la hoja de su libreta de cuero para ella. Pasaron las horas y ambos se quedaron conversando hasta que empezó a caer la tarde. Se despidieron y ambos se fueron a sus hogares. 

Federico al siguiente día comento a sus amigos sobre aquella niña pero ellos lo miraron como si hubiese perdido la cordura, en ese momento le comentaron que nunca habían visto a la niña de la que tanto hablaba él. Los niños empezaron a molestarlo en todo momento y al final de la clase el decidió correr a su hogar a ocultarse de todos, deseando no volver a ver a nadie nunca más. 

 Al pasar de los años el se volvió un hombre, ahora con 24 años todo era diferente, logró ser un artista y sus cuadros eran la sensación del pueblo, hasta tenía encargos de pueblos vecinos; pero el solo empezó a pintar lo que imaginaba. Federico se encerró en su casa, no soportaba la presencia de las personas y solo se limitaba a soñar para que su inspiración lo guiara. Tenía una protagonista normalmente en sus cuadros, aquella niña con cara de porcelana. Sus recuerdos se mantenían intactos.

El joven llegaba a sufrir de depresiones a pesar de tener tanto éxito se sentía como una persona extraña incapaz de relacionarse con las otras personas, ya que todos parecían aun así despreciarlo. Un día decidió salir nuevamente después de mucho tiempo dirigiendose al valle, solo con la esperanza de encontrarse a si mismo nuevamente aunque su cuerpo no quería salir de su hogar. 

De pronto se escucho un movimiento entre los arbustos, seguido del silencio. Federico se acercó cauteloso y descubrió de donde provenía aquel extraño ruido. Se trataba de un conejo identico al que había visto hace tantos años atras pero este a los segundos salió huyendo. Federico reacciono imediatamente y empezó a correr sin pensar detrás de aquel pequeño animal esponjoso, al cual perdió de vista al no poder seguirle el paso tan rápido, mas aún así continuo buscando. Al final casi al caer nuevamente el anochecer el joven cansado volvió al valle con la mirada melancólica, pero una nueva sorpresa lo esperaba allí. 

Cuando levanto la mirada no podía creer lo que estaba observando, era la misma niña que le había hablado cuando era pequeño. Lo más impresionante es que ella seguía igual, con su mismo vestido verde, su sonrisa y esta vez con el animal que había estado persiguiendo hace unos momentos entre sus pequeños brazos. Ella le sonreía pero esta vez parecía que se esforzaba en mantenerse así, Federico se acerco a ella para mirarla de cerca.

No, no entiendo nada...-Federico la observaba algo aterrorizado pero curioso a la vez.- ¿Cómo puede ser posible? 

La niña simplemente se acerco a él mirandolo a los ojos mientras que le hacia una pequeña seña para que el se inclinara a su altura. Ella aun sonriéndole posó la palma de su mano sobre la mejilla de él, acariciandole con ternura ofreciéndole luego con los brazos estirados al conejo. 

--Me toca a mi regalarte un conejo...-Dijo en un tono bajo.-

El lo recibió tembloroso mas aun así se mantuvo cerca de ella. Todo era tan extraño que llegaba a un punto en el que dolía...

--¿Era ella un alma, algo que solo yo podía ver? ¿Tanta soledad me estaba volviendo loco? -Se preguntaba a sí mismo. 

--No te encierres más. Yo no puedo volver... -Dijo con tristeza.- Pero aun así...vuelve a este lugar como viniste hoy sin pensar y con una esperanza...No todo es tan malo como parece...en el mundo hay personas grandiosas, no te aflijas solo por una que al final sigue estando aquí -Señala con su dedo indice a el corazón del joven.- Y al final los que te molestan o intenten hacerte sentir mal no son mas que personas que no merecen nada de atención. Cuida del conejo, su nombre es Clavel...

Federico aunque quisiera no podía articular palabra, solo lograba asentir levemente sin soltar al conejo. Todo sucedió tan rapido que cuando se dio cuenta ya la pequeña estaba perdiéndose entre los árboles y la oscuridad. 


--Clavel...-Susurro él mientras que desviaba la mirada hacia el pequeño conejo que ahora lo miraba fijamente a los ojos como si hubiese entendido sus palabras.- 


PD:  Nuestros miedos siempre estarán presentes pero eso no significa que los dejemos ser mas fuertes que nuestros sueños y esperanzas. No permitan que las diferencias nos alejen de la vida o nos encierren en nuestro propio universo. 









lunes, 14 de mayo de 2012

Gitana



Cortos brincos daban ritmo a la tierra mientras que con los pies descalzos bailaba, una tobillera dorada sonaba ligeramente y encantaba. Una mujer de ropajes distintos todo su cuerpo adornaba, una falda color violeta que en el viento se agitaba dejando por una abertura vertical mostrar su pierna derecha, morena y brillante; en la parte superior llevaba un mantón al que usaba como prenda de vestir, con sus tiras colgando y su vientre descubierto. Sus brazos adornados con brazaletes, lucía aretes dorados y largos; todo parecía componer el cuadro perfecto mientras que su cabello rizado de color azabache algo despeinado era el lecho de una rosa.

Se trataba de una gitana que con su grupo de familiares se dirigia a una nueva aventura mientras que acompañada de sus hermanas cantaba y danzaba por el camino. No obstante al llegar a un sitio tranquilo en el bosque todos decidieron acomodarse para así pasar la noche y poder continuar el día siguiente con su trayecto al pueblo mas cercano, con el fin de dar a conocer uno de sus actos mas esperados. El color de sus carretas era único, colgaban objetos infinitamente hermosos y extraños, de los cuales cada uno llegaba a tener su propio significado.

Mientras tanto la gitana soñadora no paraba de sonreír, su mente no dejaba de imaginar todo aquello que proximamente conocería, no dejaba de pensar en los rostros de las personas que la veían cuando bailaba y como muchas niñas imitaban sus movimientos cuando se presentaba. Era espectacular todo aquello, vivir y disfrutar de que la vida la viviera a ella.

Al día siguiente como esperaban llegaron al pueblo, todas las personas emocionadas miraban encantadas los colores y los trucos que aquellos hombres podían hacer con su propio cuerpo, saltos tan altos que parecía que no fueran afectados por la gravedad, la música con aquellos instrumentos de cuerda que hacían que todo se viera tan mágico y detrás de todo las mujeres que sin problemas movían su cuerpo, parecía que hablaran con sus manos, al igual de que con sus caderas. Muchos hombres quedaban embelesados por el cuerpo de las jovenes y la belleza de sus rostros con maquillajes frescos pero a la vez coloridos.

La gitana protagonista agitaba la pandereta contra las palmas de sus manos al igual que con sus caderas, moviendo sus brazos como si jugara con el aire que pasaba entre ellos. Su sonrisa era contagiosa y a más de uno embrujo con sus encantos.

¿Qué es aquello que suena en la plaza? -Pregunto un joven alto, de cabello negro y ojos claros. Se acerco a la puerta del establecimiento donde se encontraba con uno de sus compañeros.-

No lo sé, al parecer es una caravana de gitanos. Ya sabes...esos que bailan y entretienen a esta gente. -Dijo algo desinteresado mientras que continuaba bebiendo de su cerveza.-

¿Gitanos? -Sus labios se curvearon hacia arriba.- ¡Acompáñame a ver! -Le dijo emocionado.-

Agh no hombre, déjate de andar de vieja chismosa. Mira que hay cosas que hacer después de aquí...-Acomodandose bien sobre su silla mientras que se aferraba a su cerveza.-

¡Vamos tonto, suelta eso! -Le insistió el joven mientras que le tomaba por el cuello de su camisa y lo jalaba con fuerza, provocando que a este se le cayera la cerveza de la mano.-

¡Nooo! !Aaah, mi cerveza desgraciado, mi cerveza! -Gritaba como si fuera un niño al que le quitaron el dulce de las manos.- Ya vuelvo por ti mi amor. ¡CANTINERO! prepárame cuatro que ya vengo después de que entierre a este futuro muerto.

Cuando ambos hombres llegaron a la plaza el interesado no pudo evitar que sus ojos se abrieran de par en par, no parecía creer lo que estaba viendo. Todo aquello parecía mágico y contagiosamente feliz que su cuerpo no podía evitar responder al sonido de la música. Mientras que su compañero refunfuñando se cruzó de brazos como un niño malcriado.

La gitana pasaba por las personas que se encontraban mas cerca y les bailaba, invitandolas a acompañarla en su danza, muchas niñas alegres competían a ver quien lo hacía mejor mientras que la gitana se limitaba a sonreirles para animarlas.

De repente todo se detuvo por un instante, el hombre quedo rendido al ver los movimientos de la mujer y al ver su sonrisa su boca casi suelta a su mandíbula. La gitana aun no se percataba de la mirada del hombre, seguía danzando sin parar mientras que de repente aquel hombre se empezó a acercar a ella  casi sin pensar.

¡Ey, Hombre! ¿A donde crees que vas? - Le grito el amigo intentando hacerlo reaccionar.-

El joven paso ileso entre los saltos, músicos, juegos con espadas y demostraciones de juegos con fuego.

Su amigo desde el otro lado no podía creer lo que hacia.

Los de la cantina van a creer que era en serio lo de matarlo y ni siquiera fui yo...-Dijo colocandose una mano en la cabeza, hablando para él mismo.-

En uno de tantos giros que formaban parte de la rutina de la gitana logró observar al joven y como él se le acercaba, lo miro fijamente por unos momentos, le parecía un hombre muy atractivo. Sonriendo se le acerco y empezó a bailar a su alrededor, mientras que con un manto transparente cubría y descubría sus ojos casi como en un juego, dejando solo a la vista sus ojos.

El hombre encantado intentaba seguir su mirada hasta que en un momento dado reaccionó y decidió actuar. Empezó a bailar junto a la gitana, cortejandola con sus pasos mientras que llegaba a tomarle por la cintura y atraerla hacia él. Todos dirigieron sus miradas a la pareja de desconocidos que ahora eran el punto focal de todos.

La mujer mas seductora no permitía que él llevara el control y tomaba la iniciativa de separarse, empezando a recorrer parte del lugar dejando que el la persiguiera.

Finalmente el hombre la alcanza para luego tomarle nuevamente de la cintura con fuerza, acorralándola contra su cuerpo, mirandole fijamente a los ojos. Ella posa ambas manos sobre el pecho del joven, entrecerrando levemente los ojos. Justo en el momento la música se detuvo.

Todos aplaudían a su alrededor mientras que aquella pareja mantenía la misma posición mirandose fijamente. El joven con su mano izquierda sujetaba la cintura de la gitana mientras que con un movimiento ágil de su diestra aparece por acto de magia una rosa blanca, dándole un beso con esta en los labios.

PD: La vida nos regala muchas oportunidades y muchas de ellas están ocultas en las situaciones mas irregulares, en ocasiones en las que en otros momentos decidirías simplemente pasarlas por alto y mirar desde lo lejos. Anímate a ser sorprendido por los momentos y quizás salgas con algo más que una nueva experiencia.

sábado, 12 de mayo de 2012

Lucero





Enorme resplandor que vigilas desde lo más alto del cielo, escucho como tu voz me arrulla entre susurros mientras me cubres con el anochecer. Tan cálido y sereno que no puedo evitar preguntar... ¿Qué ves desde tan alto?, ¿Cómo con el tiempo te conservas hermosa?... mientras que tu sabiduría me muestra las opciones que hay en el camino e iluminas el pensamiento.

 No podrías ser más perfecta ante mis ojos, una esperanza, un consuelo. Yo te admiro desde aquí abajo, estudio como logras atraer cada mirada que se fija en tu belleza y como con una sonrisa haces nacer alegría en los corazones de quienes te observan.

Nadie mejor que tu, que siempre estas allí tan lejos y a la vez tan cerca, tan constante como la respiración. Un punto único en mi vida y también el tesoro más grande que podría decir poseo.

A veces no puedo dejar de observarte...

Entiendo cuando en algunas ocasiones tu luz se apaga levemente, pues según me has dicho con tus destellos que hasta allá arriba llega el dolor y que también los luceros son capaces de sentir molestia, al igual que la decepción.

Se deben ver tantas cosas desde aquel cielo al que adornas...

No podría decir menos ni suficiente para poder explicarte o redactarte mis sentimientos, por eso he decidido demostrártelo no solo en este día sino en todos los años que me esperan para admirarte.

Porque eres aquello que no solo se aprecia, porque eres aquello que se respeta y se ama por el resto de la eternidad.

PD: Valorar es mucho más que recordar una fecha o hacer regalos enormes y costosos. Valorar es saber disfrutar cada segundo que tenemos la oportunidad de compartir con nuestros seres queridos y saber demostrarles con el corazón lo agradecidos que estamos con ellos por seguir a nuestro lado.



Este monólogo es dedicado a las madres del mundo que con paciencia y esfuerzo nos ayudan a superarnos cada vez más. A todas les deseo un Feliz día y un GRACIAS por ser nuestros Luceros.



viernes, 11 de mayo de 2012

Armadura Azul.





Un caballero de Armadura Azul, un sueño para cualquier corazón que amaba una ilusión. Un hombre capaz de luchar contra el más temido de los males, más allá de un simple traje de hierro y cuero. Parecía que su armadura cubriese a todas las personas que se encontraban cerca de él, todo perfecto sin miedo a ser sorprendidos.

Aquel hombre lleno de virtudes ante los ojos de los demás guardaba un secreto que solo él era capaz de revelarlo a sí mismo: el miedo a fracasar.

El caballero llegaba al umbral de su puerta erguido y al cruzar esa línea su cuerpo caía sobre sus piernas como un enorme saco de piedras. Su mente divagaba, sus miedos florecían a mitad de la noche mientras que miles de pesadillas lo atacaban sin piedad.

A la mañana siguiente aquel caballero como de costumbre lustraba su Armadura azul después de retocar aquellos golpes de guerras pasadas, manteniendo todo en el estado perfecto. Era impresionante como su rostro cambiaba de semblante cuando se colocaba aquel traje imponente, salía mientras que todos lo admiraban y trataban como un mismísimo héroe.

Ustedes me hacen feliz...-Se repetía diariamente cuando bajaba su yelmo para descansar por segundos.-

Nuevamente al anochecer su cuerpo caía sobre sus piernas, se despojaba de su traje mas lo mantenía lo más cerca posible por alguna emergencia en el pueblo.

Ya hacía tiempo que los guardias no eran capaces de aparecerse por aquel sitio, se mantenían a distancia y todo el trabajo se lo dejaban al Caballero. Desde el momento en que su padre falleció y heredó la armadura a su hijo, este decidió por su cuenta tomar aquel lugar y convertirse en la justicia, la fuerza y el corazón de su gente cuando los guardias que debían velar por la seguridad del pueblo dejaron de hacer su trabajo.

En una de tantas noches que el hombre se dejó caer en su lecho, cerró los ojos. Su día había sido duro nuevamente, tenía lesiones en sus músculos y con el tiempo su corazón empezó a fallar. Parecía que su cuerpo no podía resistir más. Se dejó llevar lentamente por sus sueños mientras que su respiración se tornaba lenta y cada vez más suave.

"Dulce guerrero que ofreciste tu alma, tu fuerza y tu corazón a tus seres queridos, descansa tranquilo...es el turno de cada quien cuidarse a sí mismo, aprender que vivir es más que depender. Y ser feliz o infeliz es decisión de uno mismo...

 Dulce guerrero ahora descansa tranquilo..."


PD: La verdad es que no podemos solucionar siempre los problemas de nuestros seres queridos y mantenerlos a salvo del sufrimiento o cuidarlos de sus caídas. El querer se basa en estar simplemente allí para apoyar, ser capaces de comprender y dar hasta los dos brazos para ayudar a levantar a las personas cuando se tropiezan.


jueves, 10 de mayo de 2012

Azucena




Fácilmente se desplazaba entre los arboles una sombra fina, que se dibujaba sobre cada fondo que se le cruzaba. Agil corria, saltaba y observaba como si escapara de algo o de alguien, viva como la selva su rostro era acariciado por la brisa mientras que su cabello bailaba sobre las ondas del aire. No era una criatura común, su cuerpo parecía de porcelana y quien viera tal espectáculo no podía evitar el sentimiento de miedo ajeno a que aquella preciosa doncella terminara quebrandose en una de sus maniobras; parecía una danza atrevida y a la vez seductora. Sus ropas jugaban con su silueta  mientras que sus piernas calculaban casi el lugar perfecto donde caer. 

Al final de la senda un mar de azucenas blancas, comúnmente llamados 'Lirios' le recibió, dándole a su olfato un regalo con su aroma impregnante. La dama extasiada con aquel paisaje dejó caer su cuerpo sobre este, disfrutando de aquel imponente atardecer que ahora le acurrucaba entre las hermosas flores. Aquel sin duda era un lugar mágico, para llegar a él casi debía jugar su vida ya que aquel bosque donde luchó fuertemente contra varios obstáculos, superando con constancia las pruebas con el fin de comprobar si era capaz de ganarse tal sitio encantador. Ahora serena, recordaba todo por lo que paso echando un ultimo vistazo al sendero que la condujo hacia dicho lugar. Sonrió orgullosa de si misma colocándose de pie con solo un salto, bailando feliz mientras recorría todo el lugar. El río daba esa melodía única que de alguna manera hacia que todo fuera perfecto, parecía no existir aire mas puro.

En un momento todo se detuvo con un suspiro de la doncella, con ambos brazos abiertos miro al cielo cubierto ahora de estrellas dandole la oportunidad de ver mas allá de las nubes que a penas cursaban por la atmosfera. 

Gracias...-Susurro levemente aun sin abrir los ojos, manteniendo aquella sonrisa en sus labios.-

Un fuerte destello escapo de su pecho, ahora cubriendo todo su cuerpo. Todas las azucenas brillaron junto a ella mientras que en cosa de segundos una lluvia de pequeñas luciérnagas cubrieron a la doncella. 

...Todo se calló, el río parecía esperar el momento preciso para volver a correr...

Ahora el mar de azucenas volvía a su estado natural incluyendo a una nueva integrante, brillante con sus pétalos blancos mientras que el rocío les acariciaba con ternura al resbalar lentamente por las hojas. Dos luciérnagas le daban la bienvenida a su nueva forma y sin parar danzaron a su alrededor hasta que el sol se presento nuevamente. 




...Fácilmente se desplazaba entre los arboles una sombra fina...



PD: Nunca sabremos que es lo que realmente nos espera al final del sendero, pero lo importante es sentirse orgullosos de poder ser capaces de cruzarlo aunque algunas veces caigamos y sintamos que no podemos mas...


miércoles, 9 de mayo de 2012

Sin miedo al reflejo





Es difícil dibujar una sonrisa cuando miles de sentimientos diferentes se cruzan por la cabeza, la confusión es algo natural en todo ser humano, pero... ¿También era normal en una bestia?

Una bestia, en pocas palabras se le denomina a un animal salvaje, generalmente peligroso. Son criaturas indomables exiliadas por el miedo de las personas a la soledad. Estando tiempo sola sus pensamientos vagan entre un sin numero de ideas diversas, que conforman su día, una bestia no tenia derecho siquiera de socializar, era casi imposible mostrarse sin causar pánico a los demás. Tantos pensamientos por los hechos ocurridos le hacen pensar que tal vez todos tienen razón, aunque la bestia no quisiera ser de esa manera, era obligada a ser agresiva y actuar como si fuera un alma sin corazón. 

Todos tenemos corazón...-Dijo un día sola con la mano en el pecho, sintiendo sobre la palma de su mano peluda aquel palpitar.- Su historia nadie la sabía pero fue una niña que nació con esas características, su cuerpo cubierto de vello, ojos grandes de un hermoso color dorado pero su cara se asemejaba al de un felino. Realmente no era una criatura horrible pero todos en el pueblo la vieron y señalaron como una criatura endemoniada. Aun así su madre la amaba, la cuidaba y vestía como una niña mas; pero al pasar del tiempo los aldeanos enfadados y al mismo tiempo aterrados de que aquella "niña" fuese peligrosa decidieron invadir su casa, fuera de la aldea. Su madre desesperada intentaba seguirla, con lagrimas en los ojos se preguntaba ¿Quién era el monstruo realmente?...

Todos enfurecidos con palos, cuchillos, fuego entre otras armas amenazadoras le gritaron a la mujer "BRUJA" y para evitar que volviera a engendrar a una nueva criatura, la ataron y quemaron en la plaza del pueblo. La niña desde lo lejos era capaz de percibir el aroma del fuego y al escuchar un ultimo grito de dolor se dio cuenta de que había ocurrido. 

La bestia ahora de 20 años de edad sentía rabia, ira, desprecio hacia todos los del pueblo, hacia ella misma y mas que todo el sentimiento de culpa mas fuerte. Su rostro antes era tierno, sus ojos enormes y su cabellera castaña que resaltaba de todo su cuerpo, tan suave y sedosa. Unas garras largas ocultas entre sus dedos, semejaba aun el cuerpo de una joven normal pero sus piernas eran como la de los felinos, por tal razón no llevaba calzado. 

Muchas veces intente verme como una niña normal...-Recordaba ella.- Normal..-Repitió para si misma.- Normal es ser igual a los demás, caminar, hablar, tener características faciales comunes. 

Sus instintos variaban, sentía la necesidad de cuidarse y por otro lado ser salvaje, recorriendo el bosque hasta acechar a los alrededores de la aldea. Desde las copas de los arboles observaba a los jóvenes aldeanos que estaban en esa época rebelde, cuando en el pueblo estaba terminantemente prohibido entrar al bosque. Los veía tan temblorosos y asustados, mirando desesperados a cada rincón esperando si en verdad había alguna señal de aquella "bestia". Ella no era capaz de bajar pero dedicaba a divertirse un rato haciendo ruidos o moviendo arbustos para que simplemente salieran corriendo. Era impresionante como la gente por miedo no daba oportunidades de nada, ni siquiera de conocerla...pero ¿Por qué es tan importante la aceptación de ellos? ¿Quienes se creen para matar a mi madre de esa manera, juzgar de esa manera?...-Su ceño se frunció.- 

La bestia no lograba tener respuestas, sentia que estaba sola...hasta que un día...

¡Bestia! ¡BESTIA! -Se escuchaba a lo lejos.- ¡Aparece ante mi, yo no te tengo miedo!

Ella impresionada aun no creía lo que estaba escuchando, por esa razón no se atrevió a salir en el primer momento. No tenía miedo a que la mataran, solo tenia terror de que de nuevo salieran corriendo...

¡Vamos! ¿Qué te pasa?...¿Le temes a un simple aldeano como yo? -Dijo en un tono ironico, soltando luego una risita burlona.- 

La bestia cansada de aquello decidió terminar con eso de una vez y salir para que él corriera como todos. Entre un retumbar de arboles sonando por la caída de su cuerpo tomó una posición encorvada ante el joven; este, intentando no perder la calma, simplemente decidió plantar sus pies en el suelo. 

Sé que correrás como todos los demás o en el mejor de los casos serás capaz de asesinarme...-Decía con voz suave mientras se erguía sobre sus patas, dejando al descubierto su cuerpo.- 

El joven no podía creer lo que se encontraba ante él, simplemente la observo mientras que sus ojos brillaban como si estuviese viendo a un Angel.

¿Qué? ¿Por qué demonios me miras así, acaso no tienes miedo? -Su gesto cambio a sorprendida.- 

¿MIEDO? ¡Pero si estoy aterrorizado de la emoción! No sabes, yo sabía que eras real y todo es tan emocionante, realmente eres una criatura espectacular...-Decía mientras que rodeaba a la bestia, mirandole de arriba a abajo.- ¡No lo puedo creer! Te abrazaría si esos dientecitos tuyos no fueran tan largos. 

¿Qué tienen de malo mis dientes largos? - ¿De verdad estaba charlando con una persona? no lo puedo creer.- 

¡Oh¡ ¡no, no nada! -Soltó una pequeña carcajada.- Solo mira, pensé que serias un tanto mas intimidante y grande y quizás fea...sin ofender, claro. Pero todos te describían como el ser mas horripilante de la tierra...Sin ofender, de nuevo. -El se mostraba cómico ante ella, lo cual resultaba mas extraño aun.- Cuéntame una cosa, prefieres comerte a las personas luego de calentarlas a fuego lento o prefieres...¿Cómo se dice? ...¿la carne fresca? 

¿Acaso te estas burlando de mi? -Pregunto ella algo ofendida.-

De nuevo digo que ¡no!, yo te admiro ¿Sabes? Ojalá a mi me tuviesen el miedo que te tienen a ti, para los del pueblo soy un pobre fracasado que no sirve para nada. Imaginate que dije frente a todos que venia a buscarte y fue como decir que iba a buscar una vida. -Suelta una nueva carcajada.- 

La bestia por todo lo que decía aquel joven, no podía evitar reír, hacia mucho tiempo que no se reía de esa manera y jamas a causa de un extraño. 

De verdad estas loco si quieres que los demás te tengan el miedo que me tienen a mi, solo me desprecian por ser así y realmente no como personas. Solo animales inocentes -Lo volteo a ver con malicia actuada por unos segundos.- 

El joven saltó por como ella lo miro y luego dijo: ¡Yo también! -Suelta otra carcajada.- 

Estas loco...-Dijo ella sin evitar sonreír, mostrando sus colmillos.- 


PD: Las personas le tienen normalmente miedo a lo desconocido porque les aterra el cambio, lo cual es normal...pero hay que tener en cuenta que ser de mente muy cerrada hiere a las personas que por alguna razón son diferentes. No solo por el físico, sino también por el pensamiento.

En algún lugar siempre habrá alguien que te admire, pero primero tienes que empezar por admirarte a ti mismo.