Las peores pesadillas están más cerca de lo que muchos creemos, hasta tomando el lugar de personas especiales...
Hace mucho tiempo en un lugar casi mágico vivían un grupo de hadas entre un campo lleno de flores de todo tipo. Cada hada estaba encargada de un estilo de flor, haciendo que estas se mantuviesen brillantes y frescas, con sus colores al igual que sus distintas texturas. A una de las hadas le correspondía una de las plantas mas curiosas y temidas, la pinguicula gigantea que es considerada una planta carnívora ya que posee miles de pelos pequeños los cuales segregan gotitas de una sustancia pegajosa que es utilizada como su trampa para dejar pegados varios insectos en sus hojas, dándole paso a un segundo liquido que empieza a actuar compuesto de ácidos y enzimas digestivos que disuelven las partes mas duras de los insectos.
El hada siempre era molestada por otras que se burlaban de su planta ya que decían que carecía de belleza, lo cual ella no veía así...para ella esa planta era una de las más hermosas y no tenía nada que envidiarle a ninguna otra. Con el paso del tiempo una de las hadas que estaba encargada de los girasoles tomó como tarea principal burlarse del hada que cuidaba la planta carnivora, sus insultos estaban llenos de odio y desprecio, aprovechaba los momentos para hablar con sus compañeras del hada y hasta a veces era regañada por sus superiores porque sus a girasoles les faltaba vida y atención.
Un dia de nuevo aquella hada hostil volvió a molestar mientras que todas trabajaban. De repente uno de los girasoles cayó gris y marchito al suelo mientras que todas lo veían anonadadas, seguido de esto un intenso silencio se apodero del campo. El hada desesperada vuela a ver que ha pasado con su girasol, su luz empieza a apagarse y lentamente apoya sus diminutos pies en el césped. El cielo se torna nublado y cuatro rayos de luz a su alrededor se apoderan del momento...
Cuatro hadas impresionantemente hermosas miran fijamente a la planta caída lamentando su perdida y decepcionadas dirigen la mirada hacia quien las cuidaba.
Como castigo a tu falta estas condenada al exilio y el derecho total a ser un hada de este lugar o de cualquier parte de este universo...-Susurraron las cuatro en un tono univoco.-
...El hada con lagrimas en los ojos cayó desmayada al instante...
Al despertar se encontraba en un bosque tenebroso donde todos los arboles estaban secos, solo la neblina cubría el suelo que solo sabía que existia porque era capaz de tocarlo con su cuerpo sobre este. Cuando paso el momento se impulso para tomar asiento y descubrió que lo peor no había pasado. Su cuerpo ya no era el mismo, sus manos arrugadas de color verdoso llenas de verrugas, su ropaje desteñido...ahora su cuerpo era mitad humano. Con desespero palpó su rostro con aquellas uñas que sobresalían de sus dedos, comprobando lo mas terrible ya que su rostro todo deformado con una enorme nariz y arrugas. Sus dientes filosos y cejas abundantes como ahora su nuevo cabello opaco y seco.
La mujer desesperada llena de ira se puso de pie y grito con fuerza con el resultado de nada, para mayor sorpresa ya no tenía voz. Se aproximo desesperada a una laguna para ver su reflejo, mirando ahora sus ojos los cuales ahora eran completamente blancos...Llena de dolor y odio maldijo aquel momento, al igual que a todas las demás hadas y juró venganza.
Al mirar hacia un lado un destello robó su atención, una pequeña semilla se encontraba justo al lado de donde había despertado...Una semilla de la planta carnívora. La apretó en su puño seguido de lanzarla con fuerza a la nada, dándole luego la espalda caminando hacia la oscuridad sin ni siquiera mirar atrás.
PD: Cuando el orgullo, la envidia y el odio se juntan puedes ser capaz de dejar atrás lo que una vez fue lo más importante en tu vida.

Muy cierto la PD
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